Dos mil catorce, un año con muchos altibajos, es raro como las cosas pueden cambiar en tan poco tiempo, ¿no? Un día tenes todo lo que crees necesario, y al siguiente, como por arte de magia desaparece y te preguntas: ¿qué pasó? ¿por qué de repente no tengo nada? ¿qué hice? Pero no hay respuestas, nadie te responde y aunque trates, no podes encontrarlas por tu cuenta. Parece que todo está perdido, no a nivel material, pero sí a nivel emocional, habías creado una muralla perfectamente estructurada para todo, pero de repente esa muralla se cae, se desmorona y no sabes cómo seguir. Ya nadie está a tu lado, o tal vez si, simplemente no lo podes ver. Terminar con todas esas emociones que considerabas abandonadas o superadas, acabar con el dolor, eso queres, y te paras a ver como todo se desmorona. Sin poder arreglarlo. Algo hiciste, algo hizo que llegues a ese punto de destrucción mental y pérdida de lo que creías importante. Dos mil catorce, un año de pérdidas y ganancias. Un año en el...