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Dejar ir.

La mayoría te pregunta cómo estás cuando salís de una relación, pero nadie te pregunta cómo estás después que dejas de hablar con un amigo, o cuando te peleas con un amigo, a nadie le importa eso, siempre dicen que los amigos 'van y vienen' pero dejar de hablar de la nada con un amigo que te importa de verdad, es lo que más duele, dejar de hablar con esa persona que te conoce perfectamente, sabe cómo sos, cómo actúas, qué te pasa aunque le digas que no te pasa nada.
Dejar de hablar con esa persona, sin algún motivo es lo más doloroso, porque no sabes qué pasó, o qué hiciste, pero sentís que es tú culpa, y eso te tortura, te hace mierda, te destruye y lo único que queres hacer, es encontrar los motivos, qué destruyó esa amistad tan especial. Capaz que todo fue sólo una ilusión, o tal vez no; dejar de hablar con alguien de un día para otro te hace mierda, te deja con el peor ánimo de todo, simplemente queres volver a lo que era antes, cuando todo parecía estar "bien" y se seguían hablando.
Dejar de hablar con alguien tan importante para vos, es triste, te deja mal parado, hace que te sientas miserable, derrotado; darías todo por volver el tiempo atrás, y mejorar las cosas, mejorar eso que hiciste mal, pero no sabes qué hiciste mal, y eso es peor. Te torturas todos los días y noches preguntándote '¿qué hice mal? ¿qué hice para que me dejes? ¿por qué te fuiste ahora que te necesito?'
Porque es así, la persona que más te importa se va cuando más la necesitas, y te das cuenta que estás solo, como siempre, otra vez, solo, haces lo mismo, una y otra vez, confías en la gente, dejas que te conozcan, le tomas mucho cariño, y luego se van.
Hay que aprender a no confiar en nadie, porque todos te decepcionan alguna vez, todos nos dejan, y quedamos solos, otra vez.

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