Un viaje que me renueve, que me desconecte de todo pero a la vez me obligue a volver a mis raíces, de buena forma. Algo diferente, inesperado pero planeado. Algo que me traiga buena energía, paz. Un viaje renovador. Me gusta viajar, como a casi todo ser humano, pero no es sólo la idea de estar en la ruta y conocer un nuevo lugar o volver a un lugar ya conocido es lo que me atrapa, sino la idea de encontrar algo nuevo, a alguien nuevo tal vez. Me enamora la idea de poder aprender algo distinto, interesante, inesperado, que sea por casualidad pero me invite a ir por más, a no rendirme, a no caer. Viajar puede ser una tortura o un placer, dependiendo del lado que lo mires y lo que te espera del otro lado. Cansada de estar en el mismo lugar, busco algo nuevo. No quiero estar en el mismo lugar, yendo a los mismos lados, no quiero pertenecer a un círculo vicioso sin fin, sin cambios, sin novedades, a un círculo que es una rutina absurda y monótona. Necesito cambios, para bien o mal, ...