No querer que sea de noche porque llega la hora en la que tu mente te tortura, es horrible, no te permite actuar como lo haces normalmente, hace que te cueste hablar y no pares de ponerte nerviosa. Es horrible cuando lo único que se te cruza por la cabeza son esas preguntar retóricas, cuando te preguntas '¿Quién me va a querer? ¿Quién se va a quedar a pesar de todo? ¿Quién me aguantaría?', y la única respuesta que tienes es 'nadie'. Aparte de torturarte con todo eso, sentir que pierdes a lo más importante que tenes, tu pilar de apoyo, tu mejor amigo/a, no en el sentido físico, en el sentido emocional, que las cosas cambian y ya no es lo mismo, sentir que pierdes a tu mejor amiga mezclado con todo lo otro es uno de los peores sentimientos y no es recomendable para nadie. Sentir que te reemplaza esa persona que estuvo en todas, te destruye y hace que pienses que no vales nada, que sos inservible y reemplazable, como una remera, o un juguete roto. Además, no hacer nada ...